martes, 17 de abril de 2012

Miau

El neon ensombrece al sol,
iluminando el vasto asfalto,
donde se esconde gente modesta,
e ilumina a los romanticos.

Las ratas agazapadas observan,
entre escombros y alcantarillas,
debajo de rincones asustadas,
las eses pícaras de dos gatos.

El reglamento se desquebraja,
entre las calles en penumbra,
ni dioses ni patrias ni amos,
en cada salto por los tejados.

Se rompe la tela de amargura,
se desquebraja la tristeza,
y en tus ojos color oliva,
el reflejo del gozo y el neon.

En la calle de los sueños rotos,
desnudaste todo tu sentimiento,
nuestras colas se enrollaron,
y entre huerfanos nos dimos calor

Nunca sera para ninguno de los dos,
ni la derecha ni la izquierda,
ni para arriba ni para abajo,
solo el abismo entre los tejados.

Bendita sea tu boca que da besos,
cuando nos cansamos de soñar,
cuando no hay nada en lo que creer,
y la luna nos arropa con su manto.

miércoles, 11 de enero de 2012

Anaid

Perdido y tirado en la nada un día
apareciste desviada en mi vida,
y mi tren descarriló de la vía
al ver tu pelo y tu iris pardo.

Vi en lo profunda de tu ojos,
como vereda de campo otoñal,
lluvia incesante de hojas,
las cuales mi senda ocultó.

Pero nuestra vida es contradictoria,
dos mundos en constaste colisión,
y el tiempo es una insistente mentira
en incesante y firme represión.

En una cruda noche de febrero,
en el corazón de la fria ciudad,
quise romper esa distancia
y ser nuestros besos pura poesía

Maldigo este maldito destino
que como colosal huracan frío,
se llevo tajante y enfurecido
mi esperanza de ser solo uno.

Otra noche fiel amor prohibido,
en medio de este vacio estelar,
volví a soñar otra vez contigo,
y tus petalos no dejaba de besar.

Amante de la ecología y las artes,
pero a la vez distante y cobarde,
el deseo nos seguira seduciendo,
y pienso arrancarte el corazón.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Adormidera

Agonizando en una balsa a la deriva
por un enorme oceano de agua dulce,
desembarque agotado en una pradera
antes de ser engullido por la mar.

Confluyen en la enorme pradera,
a las faldas de arrogantes montañas,
multitud de flores y malas hiervas,
entre cardos, margaritas y hortigas.

Entre ese kaos de pastizal verde,
destacaba una preciosa adormidera,
cuyo tamaño supera a cualquier planta,
y sus petalos brillan como el neón.

Queriendo embiagrarme de su semilla,
y empaparme de su brillo y fragancia,
al intentar arrancarla para morderla
se fue volando por el prado majestuosa.

En el asfalto me encuentro sentado,
sintiendo como su tallo enredado,
en mi cabeza no me deja observar
el primor de campanillas o margaritas.

A diario fabrico un barco de vela,
para poner rumbo viento en popa
a las faldas de esas montañas,
y quemar todas las malas hiervas.

Agarrarte, correr, gritar y soñar,
que aun no hay nada perdido,
que todavia se puede molestar,
y en tu lecho de savia humeda
olvidar este cínico calvario.

domingo, 23 de octubre de 2011

A una gata

Detrás del velo de alquitrán
se encuentra tu inocente mirada,
y en la profundidad de tus ojos,
como de gatita dócil y tranquila,
el zarpazo agresivo cual fiera.

Hija de la rabia y la derrota,
compañera de verbenas absurdas,
te nutres a diario de cerveza,
para vencer al tedio que te marca,
la horca en el minutero del reloj.

Llevo tatuado en mi memoria
todas las noches de excesos,
tirados en cualquier lado,
arropados por el brillante neon,
olvidando nuestras miserias.

Noches impregnadas de fracaso,
donde nos envuelve el dolor,
de este despreciable sinsentido,
donde las alcantarillas y los vómitos,
son la única fragancia de las aceras.

En tu agujero sobre el cemento,
cuya habitación es una mansión,
nuestros sueños se han reunido
todas las dolorosas mañanas
que nuestros cuerpos han deseado.

Tal es la miseria en el campo,
tal es la miseria de la ciudad,
que nos volvió seres títanicos,
perfectos, valientes y virtuosos,
y a la vez crueles entre nosotros.

Malviviendo dentro de las estrellas,
escapaste de un delirio de alcohol,
y de vez en cuando a ostias te bajo,
para que dejes un momento de degustar,
el dulce sabor de la descomposición.

Siendo novia de nadie y de todos,
cual gata seductora en celo,
sigo maullando bajo tu tejado,
dolorido por la pequeña cicatriz
de la cual no deja de brotar sangre.

Y siendo nuestro tenaz orgullo
como grandes muros de cemento,
seguiremos maullando a la luna,
recorriendo los grises callejones,
y atracando salvajemente a la vida.

viernes, 7 de octubre de 2011

Cadenas

En una mazmorra en el fondo
de una oscura y tétrica tumba,
yace amarrada y ansiosa un alma
sedienta de albedrío y libertad.

Entre grilletes de acero
y suelo de piedra y estiércol,
las ratas, garrapatas y gusanos
se alimentan de esta osadía.


Juventud infectada de miles de garabatos,
roída por las un puñado de ratas,
penetrada por miles de larvas,
crucificada por mil alcayatas.

Dentro del tedio que le aprisiona,
del aburrimiento que le amarra,
hace de las estrellas su hogar,
y el universo su anhelo clandestino.

Sueño de juergas, farras y locuras,
donde gatos locos bailan rock&roll,
donde no hay limites para el demonio,
donde florece para todos la imaginación.

Y tu no quieres dentro de esta pesadilla
estar con aquellos hijos de la noble miseria,
prefieres a otros con dinero y potestad,
que la escasez donde agoniza el trabajador.

Miserias en el reflejo del abismo,
de un obrero cuyo espíritu amarrado
en las miserias que otorga el capital,
lucha por reventar sus hierros,
combate sin piedad ni tregua
hasta el resquebrajamiento total.

Cadenas de hierro que atan y amarran,
cadenas que se fraccionan en el tiempo,
cadenas que se descomponen con el orgullo,
cadenas que se desquebrajan con la libertad.

Esfuerzo que provoca la potencia
de las olas que chocan en el arrecife,
de un heredero del vigor del pasado,
la fuerza de la juventud que arremete
y rompe el candado que la esclaviza.

Y recuerda cariño mio,
mi hogar serán las estrellas,
y el tuyo la muerte donde,
ni las moscas revolotearán
sobre tu cadáver en pasajera
descomposición...

sábado, 1 de octubre de 2011

Carroña

El cielo encapotado escupe
a unos putridos zombies,
que danzan descalzos,
entre vidrios rotos
y cabezas torcidas.

Ahí yace mi cuerpo
infectado y lleno de gusanos,
bajo luces de neón
se expande y aumenta
por cada una las venas
veloz como una gacela.

El dolor de los pinchazos
asciende lentamente a la cabeza,
las piernas endebles
no permiten moverme,
el cerebro devorado por gusanos,
y mi vida en una lata.

El hedor de la descomposición
del cadáver de mi persona,
de lo que no pudo ser,
es inhalado por cualquiera
produciendo terribles nauseas

La ansiedad estremece mi corazón,
retumba por todo mi cuerpo,
se retuercen pies y manos,
y mis pulmones se ahogan
en la putrefacción de la carroña.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Amanecer

De un inmenso edredon azul,
bajo la bobeda del firmamento,
en un placido Mediterraneo
al este del despeñadero,
se despereza candente el sol
iluminando a dos amargos amantes.

Entre cactus, romero y lavanda,
se deslizan lagrimas como navajas
clavandose en un maltrecho corazón
del cual brota espesa sangre
por el lecho sembrado de cardos.
Nuestros cuerpos abrazados,
se niegan a abandonar este sueño,
volemos juntos hacia la luz,
las nubes seran nuestro lecho,
el cielo nuestro manto,
y el infinito acogera nuestra soledad.
No dejemos que las agujas del reloj,
nos retuerzan con firmeza el cuello,
en el putrido cementerio,
donde todo se pudre,
donde todo se marchita,
donde todo se acaba,
donde pululan cadaveres y enfermos
entre terribles ratas,
vias muertas de cemento,
y esquinas de espectros.

Mientras huyo de callejones
abarrotados de fantasmas
directo hacia el abismo
me ahogo en una botella
donde se celebra el funeral.
Cada día una guillotina,
por la que pierdo la cabeza,
sintiendo tu frio puñal
en mi pecho escozido
de cerveza y wisky,
en el que clavaste un beso,
que nos trajo a la realidad,
y nos desquebrajo.